Recetas

24 Feb 2011 | Carnicería Teresita
Fabada de Ternera
- Limpie Perfectamente la oreja y el rabo, pongalos directamente al fuego para quitarles los pelos.
- Ponga todos los ingredientes en una olla de presión y cúbralos con agua a que los tape. Deje cocer durante 25 minutos.
- Abra la olla, pruebe y si es necesario sazone con sal.
- Puede retirar la oreja y el rabo antes de servir a la mesa.
Ingredientes para 8 personas

-

Alubias blancas 1/2 kilo

-

Chorizos de lomo rebanados 3 pzas

-

Morcillas ahumadas rebanadas 3 piezas

-

Tocino partido en trozos 250 grs.

-

Chamberete de ternra partido en trozos 1/2 kilo

-

Jamón serrano partido en trozos 250 grs.

-

Oreja de cerdo 1 pieza

-

Rabo de cerdo 1 pieza

-

Hueso de jamón 1 pieza

-

Sal al gusto

Que hay de Nuevo

"El Mercado San Juan Pugibet, es casi una “comidoteca”, un museo alimentario que hay que visitar aunque sea sólo para conocer sus mercancías exóticas." Como llegar

por: Jorge Domínguez

   

Nuestra Historia

Mercado San Juan E. Pugibet

El mercado de “san juan”, cumple 56 años de distribuir productos únicos y hasta sorprendentes, siendo así un punto digno de destacarse en la ciudad de México.

Con un festejo popular, el mercado “san juan Ernesto Pugibet 77” celebra 56 años de existencia en su actual ubicación y denominación, el día dedicado al santo que le da nombre, el 24 de junio del 2011.

Este mercado popular tiene la particularidad de ser el único en México y el mundo, conocido a nivel internacional, que brinda una variedad de productos a veces imposibles de encontrar en otro lugar. Se trata de un espacio notable, donde una gama de aromas, colores, sabores, texturas, abren un mundo de posibilidades a lo hasta ese momento desconocido y que despierta esa sensación olvidada, particular de los infantes cuando prueban por primera vez algo que les causa curiosidad.

Don Ernesto Pugibet fue propietario de la tabacalera “buen tono” que se ubicaba ahí, en el centro, su voluntad fue heredar ese terreno para el mercado y para las instalaciones de teléfonos que se encuentran enfrente hoy en día, asimismo, también donó una iglesia cercana, que al principio estaba dedicada a san juan bautista y se cree, sin poder asegurarlo, que de ahí viene la denominación del mercado, del propio barrio de san juan y de la plaza que lleva este nombre.

Pérsimos

“¿A cómo están esos jitomates?” –a veces se escucha la pregunta de los nuevos visitantes, ante la semiesfera color naranja obscuro. “no son jitomates señora, se llama pérsimos”, y de esa manera, ya con la paciencia de explicar todos los días a una nueva persona qué son las frutas poco conocidas que tienen en exhibición. Con un cuchillo se corta una rebanada para darla a probar. en efecto, la sorpresa al degustar una fruta dulce, de carne suave y sabor que a nada se parece. y la explicación sigue: “el pérsimo se debe comer bien maduro, pues verde cose la boca”. …y como esta sorpresa hay muchas más…

Pasillos

Por los pasillos se encuentran quesos de todo tipo, importados, los más finos, carnes exóticas como la de avestruz, cocodrilo, búfalo, jabalí, aves y otros que si no sabe dónde conseguir, ahí encuentra, como el conejo, cabrito, pavo auténtico, codorniz y mucho más.

Los pasillos guardan también lo misterioso de verduras y condimentos orientales, nombres difíciles de retener a la primera, hasta los abarrotes son dignos de mencionar, latería y otros productos traídos de distintas regiones del mundo, para los paladares conocedores y exigentes.

En el mercado de san juan se dan cita chefs y gourmets que ahí encuentran sus gustos, pero al ser un espacio popular, por supuesto está abierto para todo el público, aun así, es casi desconocido y poco apreciado. A nivel mundial es famoso, pues se ha hablado mucho de él en Europa y publicaciones de distintas latitudes que hacen referencia de este espacio, sin embargo, los propios nacionales –aún más, los capitalinos- pasan sin conocer de la existencia de un sitio tan fascinante. Es de esos puntos de realismo mágico que hacen de la ciudad de México, una urbe con mucho que explorar todavía.

El mercado de San Juan no fue siempre así,  sus orígenes se remontan a hace casi 120 años, cuando se conocía como mercado Iturbide. Ahí se expendía toda clase de víveres y enseres para los pocos habitantes de la capital, tiempo después, el señor Ernesto Pugibet –quien le da nombre a la calle donde se ubica el mercado hoy en día- donó el terreno para la creación de este espacio comercial, en realidad, el antiguo mercado Iturbide se divide en cuatro partes y una mayoritaria es el mercado de San Juan.